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Carta a un hijo

Actualizado: 13 jun 2025


"Todas mis posesiones por un momento más de tiempo - Isabel I"


Discurrir una vida entre la necesidad de crecer y la responsabilidad de ser ha dejado en mí elementos de juicio que quisiera compartirte:


- Cuando me trepaba al árbol de caucho de la tía o al frágil techo de la casa de mamá siempre tenía en mente desaparecer por un tiempo y sumarme a las nubes para olfatear el olor a libertad y la seguridad de sentir que podía permanecer en el anonimato por un tiempo, caer desde una altura de 4 a 6 mts hubiera dejado huellas de memoria para reconocer mi fragilidad, sin embargo aprendí a caminar de largo sintiendo el viento poco solidario en mi rostro de los amigos de ocasión y eso me reconforta pues desde entonces no he parado de caminar y el viento helado sobre mis narinas es una experiencia nueva cada vez que salgo de casa.


- Cuando papá abandonó la casa a mis cortos 6 años, no sé si como expresión de su necesidad de liberarse de mamá o, de estrechar el lazo que sostuvo atado a sus hermanos hasta el día de su muerte, entendí que estaba preparado para enfrentar toda dificultad que discurriera en el estrecho camino que me sacaría de la casa, experimenté la necesidad de crecer y aunarme al tiempo y a sus giros de viento, a elongar y estrechar las amarras sobre el mástil de mi eslora para caminar una senda diversa y de contrastes, una oportunidad de ir y volver sin inundar mis entrañas en el sutil aliento del temor a zozobrar entre las olas del mar oscuro y gris que aprendí a navegar entre mis brazos desnudos, reconfortar mi esperanza y volver a comenzar con los vientos de agosto que inundaban las marismas del embarcadero cercano a la boca del puente.


- Cuando pude conocer a alguien como la mujer que es tu madre, comprendí de una vez por todas que estamos preparados al nacer para sostener relaciones en el tiempo con seres alternos a nosotros que nos complementan pero que también tienen claro... Cual es el momento adecuado para sacarnos de su entorno. Yo, he aprendido a tumbos que el amor nunca es lo que se espera, ni siquiera el amor da tiempo a la espera. Es una franja de cariño que ata tu cuerpo a un otro u, otra sin egoísmos ni pasiones. Yo tomé la decisión entonces de esperar por una familia para corregir y aportar lo que creí hizo falta en mi hogar de infancia, tempranamente entendí que no podemos planificar sobre el tiempo ni mucho menos esperar que todo marche bien sí es precisamente la rutina diaria y el quehacer con los tuyos lo que moldeará tu carácter en cada uno de los eventos que se aproximen a tu vida para mal y para bien.


- Cuando tu hermano mayor y tú nacieron como resultado de la maravilla ejecutora de todo acto bendecido por Díos, entendí y acepté que por más que nos esforcemos por hacer bien, incluso para algunos hacer mal, siempre hay una oportunidad excelsa por rodear nuestros actos de bondad y fe, de atrevernos a creer en nosotros y a explotar ese acto de amor a sabiendas que la perfección nunca existió y que Rafael, Miguel Ángel y Donatello quisieron hacerlo palpable en sus obras de arte para que entendieramos que Dios nos bendice en su obra y somos expresión de su amor y fe por nuestra creación misma.


- Acepta entonces que podemos ir y devolvernos, equivocarnos y volver a empezar sin ninguna duda de que recibiremos bendiciones por nuestra obra a pesar de que no sea exactamente lo que planeamos y quisimos ejecutar. Te invito a escuchar el niño que habita tu costado izquierdo, al que brincaba y saltaba todo el tiempo sin miedo a caer, al que escondía mis libros y mi computadora personal para que yo escuchara tus aventuras con la misma devoción y fe con la que te hemos escuchado hoy en día, sin miedo pero con la fe intacta de entender y aceptar que estamos caminando por senderos diferentes donde tú exploras y nosotros, tu madre y yo, estamos recorriendo los mismos pasos desde entonces.


CESAR LORQU



Estimado César:

 

La editora ha revisado el cuento. El cuento obtuvo un puntaje de 8/10 y en palabras de ella "El relato tiene una dulce narrativa, la calidez de las palabras que un padre puede dirigir a su hijo y sentimientos que solo desean ser transmitidos para fomentar el cariño. La carta es un buen elemento como muestra de amor paternal, resaltando las aventuras y desventuras de la vida, la  composición mágica e inesperada de ella y el no olvidar en su transcurso el niño que alguna vez se llegó a ser".

 


¡Felicitaciones! Nos alegra mucho encontrar textos con tan alta calidad literaria. Una vez superada esta etapa de revisión de los cuentos, esperaremos que los autores, que debieron realizar ajustes, envíen la versión final de sus obras para proceder con la corrección ortotipográfica y la maquetación. Por ahora no debe enviarnos ningún archivo extra. Nos comunicaremos con usted cuando tengamos nueva información del proceso. 

 


Saludos cordiales,  komala edit

 

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