EL CERCO
- cesarlorqu

- 28 ene 2024
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 26 sept 2024
La mañana llegó sin anticipos ni variantes, un café caliente, unas tostadas inundadas en mantequilla y algo de cuajada simplona me bastaron para salir de la casa con una sonrisa a medias y una prisa usual, una ventisca en el horizonte y un mensaje recordatorio en la pantalla del celular anunciaban un objetivo a cumplir dejándome la certeza de que debía adelantar mi tarea sin cuestionamientos ni juicios de valor, salí entonces de casa y tras solicitar un Uber me encontré frente a frente con mi rutina, un nuevo día que avanzaba con la misma lentitud con la que las mareas retornan a su orilla en un escenario cenagoso y mal oliente de un aroma similar a cangrejos podridos, pude centrarme un poco más en mi esfuerzo, verificar la carga de mi Glock18 y la ruta de acceso al centro administrativo del ayuntamiento de la ciudad donde me esperaba una ZX-10R de color negro y rugido siniestro y con matrícula del Otún, retomar por un instante de tiempo el efecto dominante y magnético de tus ojos azules y adelantar mi camino con zancadas ligeras y de pluma para divisar su traje de etiqueta y el séquito de perros hambrientos que caminaban en fila india, a lado y lado del impostor para ejecutar mi tarea y largarme a la casa de nuevo, no sin antes pasar a recibir mi pago y tomar una cerveza fría en mi camino de regreso, en espera de una
nueva tarea por cumplir.
CESAR LORQU _ 2024.







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