La Guerra de los LIKEs
- cesarlorqu

- 10 nov 2022
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 26 sept 2024

En este trasegar, recorriendo las estampadas calles de mi colonial pueblo de Rionegro, caminando un ratito a pie y otros sentado a la ventana de una berlina sobria y chatarruda en la que recorro la ciudad, me he encontrado de todo.
Desde la joven mujer que ha confesado en momentos de espontánea veracidad:
"Sr. sus estados y publicaciones me dan miedo" sin duda una aventura en pañales frente a los genios del oficio como el gran Edgar A. Poe hasta los comentarios sueltos y afortunados que me he encontrado como "Bien atinado tu comentario y publicación, Sr." a expensas de nuestra realidad actual, yo sigo buscando respuestas en el sistema .
Intentando dejar una somera aclaratoria sobre lo antedicho hay que manifestar que la literatura no nos dice "exactamente" lo que queremos leer y escuchar de quien lee, ella en su nobleza muestra la cara diversa y oportuna de lo cotidiano. Hay un magnífico abismo entre las emociones y el detalle de contar, por esto no todos los días nace un Gabo ni un Baudelaire. Sin duda, a veces se requiere de varias generaciones para entender lo que quiere contar una persona que escribe. Esto ha dado lugar a océanos de fosos Marianos entre un escritor y su masa lectora .
El ejercicio es más simple de lo que parece. Ellos publican y nosotros degustamos el menú del lector, así podemos ir seleccionando a autores como Cortázar, Borges, Ruiz Zafón y otros más cercanos como Gabo y su eterno amigo Cepeda Samudio que hicieron de La Cueva un oasis templado entre las marismas anegadas de Barranquilla. También me pasó con Mutis y su Maqroll El Gaviero, su alter ego y romántico marinero de aguas llanas y profundas y sus cavilaciones en el horizonte .
Para los que intentamos escribir y publicar nos sobreviene un temor apocalíptico entre la intención de narrar una historia y el deseo de ser leído, superando las expectativas de quienes están detrás de su PC o, de las hojas bohemias de un libro aromatizado conllevando a la percepción de un "dolor bajito" en escenarios como el nuestro donde concursos para ganar reconocimiento y traje de escritor son escasos y pocos confiables, sin embargo, bien vale la pena intentarlo una y otra vez a la espera de un comentario que interprete las formas y sentido de una letra inspiradora, hecha de detalles simples y rutinarios en una retina de graduación diversa.
Te invito a mirar entre líneas, a degustar lo que está escrito aunque para ti esté lleno de acertijos y de levedad. Este detalle se constituye en una oportunidad para seguir abriendo paso para mí, para otros, en el drama del esfero y el arte de la tinta desplegada entre planchas de impresión.
César Lora Quintana
CESAR LORQU - 2022.





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