LAS CARTAS
- cesarlorqu

- 2 feb
- 2 Min. de lectura

Escribir esta carta es como meter una nota en una botella... y esperar que llegue a Japón...
I
Cuantas veces he querido tenerte en mis brazos,
expresarte este bello sentimiento que me quema por dentro
lejana amante,
el licor que recorre mis venas es tu amor que me embriaga,
es el ensueño de tu boca tomándome,
He mirado a través de la ventana, solo, con ésta penumbra,
me ha atropellado tu recuerdo para sucumbir en el instinto,
He querido gritar a todos los vientos cuanto te quiero,
he querido callar éste silencio por miedo a los tuyos,
el éxtasis que me produce el amarte sólo es comparable
al placer del marino que siente sobre su cara
la sal húmeda del mar cuando zarpa de un puerto.
Mirando ese amplio cielo blanco, tras la calma que deja la tormenta,
suelo recordar, Amada mía, la candidez de tu voz;
la nostalgia me invade al no disfrutar de tu compañía,
ahora me llega la negra noche, su luz lo nubla todo,
la esperanza de un reencuentro nos llega de repente,
yo desprendo la hoja del calendario, deseoso de un mañana,
para así buscarte de nuevo, encontrarte de nuevo,
en el sitio de siempre...
Amada mía.
CESAR LORQU, Poemas, frases y motivaciones 1988.
II
Supongo que a esta hora estarás trabajando,
espero lo estés haciendo con la cálida sensación
de hacer lo que te gusta hacer
y de la mejor
manera posible, buscando ayudar
y servir a la gente que te necesita.
Casi puedo verte, tu sonrisa cómplice y disimulada
y un cansancio tenue que te hace pensar en desistir ya de la tarea, pero una responsabilidad
que no te permite hacerlo.
Y, a veces, cuando algún pensamiento, romántico o libidinoso,
llegue a tu mente,
tal vez te contraigas y sientas
algo de escalofrío,
y, talvez, al cerrar los ojos o mirar
al horizonte,
pensés en mí, así como lo hago yo ahora,
con el calor del clima actual,
pero el frío de la distancia y con la ausencia de todos estos
días que están y estarán enrarecidos por el anhelo de encontrarnos, pero, el entendimiento de que todo
es temporal, me dará la tranquilidad para saber esperar.
Hoy, entonces, la nostalgia de verte me obliga
a escribirte para tenerte más cerca.
...Siempre tuya (o).
ANÓNIMO, 2018.




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