UN NUEVO CAMBIO DE AÑO
- cesarlorqu

- 5 ene 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 6 ene 2025

Dios sabe que nunca hemos de avergonzarnos de nuestras lágrimas, porque son la lluvia que limpia el cegador polvo de la tierra que recubre nuestros corazones endurecidos.
¡Que no me acordaré de usted! Es una parte de mi propia vida, parte de mí mismo. Ha estado usted en cada una de las líneas que he leído, desde que vine aquí por vez primera, cuando era un muchacho ordinario y rudo, cuyo pobre corazón ya hirió usted entonces. Ha estado usted en todas las esperanzas que desde entonces he tenido… en el río, en las velas de los barcos, en los marjales, en las nubes, en la luz, en la oscuridad, en el viento, en los bosques, en el mar, en las calles. Ha sido usted la imagen de toda graciosa fantasía que mi mente ha podido forjarse” Grandes Esperanzas, Charles Dickens.
Hemos celebrado el cambio de un nuevo año, hemos bailado y compartido de un buen vino francés con la promesa de dejar atrás las frustraciones y enrolarnos de una vez por todas en un nuevo propósito por vivir a plenitud todas las experiencias en el plazo de los próximos 365 días, sin temores, pero también con la convicción de que se nos está estrechando el plan de completar las tareas propuestas en nuestros años jóvenes.
Ana, mi esposa ha dejado rodar unas tímidas lagrimas por sus mejillas pues ha recordado la distancia de su hijo mayor al otro lado del mundo, Manu nuestro retoño menor ha contestado los mensajes y saludos de sus amigos y compañeros de fortuna. Yo he pensado un poco en la mirada triste de mi hermana y los ojos radiantes de mamá en su nueva función de cuidadora, con la expectativa de que la vuelta de la esquina depare buenas razones para continuar. Hemos devorado el buen queso comprado en el market vecino de la zona, su maridaje con un pinot grigio francés y los trozos de roast beef han debelado en nuestro paladar una gamma de sabores amplios y pletóricos en su color de vida y una buena perspectiva emocional.
Ha habido tiempo además para cuestionar el desempeño y logros en nuestro oficio por cumplir nuestra labor, una exigencia y ejercicio habitual que repetido a conciencia y diariamente nos enseña a minimizar el error sin renunciar al deseo de hacer mejor las cosas para contener las frustraciones de un acto poco visible pero contundente en los resultados del cuidado y atención a nuestra población objeto de cuidados. Yo no sé si pueda cambiar el resultado de mis funciones con una u otra acción omitida o desarrollada, lo quiero intentar como humano y desearía tener la certeza de que es así, pero bueno independientemente de la acción a desarrollar, queremos seguir avanzando.
Hubo tiempo para recordar igualmente a los seres cercanos que por una u otra razón ya no están, es así y no podemos hacer nada por cambiar esa suerte, sin embargo desde lo más hondo de mi ser he deseado que todo ande bien para ellos y las frustraciones no calen sus intenciones para seguir adelante, que sus fuerzas sean suficientes para continuar en avanzada como una expresión de ser posible los sueños que antes compartieron y por razones diversas hoy viven por separado o, ya ni siquiera son capaces de hacerlo por su ida definitiva.
Ana se ha acercado nuevamente, sus abrazos pueden llegar a ser tan plenos que logra hacerme olvidar por momentos de una u otra sensación desafortunada que haya cambiado nuestras expectativas, ya tengo muy claro que pase lo que pase, ella siempre va estar ahí, sin esfuerzo alguno estará atenta por recordar nuestros propósitos y promesas a cada uno de nosotros, sus hijos y consorte, eso me hace feliz pues ya nada me sorprende y la vida por momentos se me hace una rutina insoportable. Yo retomo de nuevo la idea de continuar escribiendo, ya no sé si con la idea de publicar o simplemente, de dejarlo escrito en mi PC.
A todos y cada uno de Ustedes, mis mejores deseos y la convicción de que pueden contar conmigo, independientemente del color de sus afectos.
CESAR LORQU





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